Durante el pasado fin de semana, México registró 153 homicidios dolosos, según cifras preliminares del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y reportes de las fiscalías estatales.
Durante el pasado fin de semana, México registró 153 homicidios dolosos, según cifras preliminares del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y reportes de las fiscalías estatales.


Durante el pasado fin de semana, México registró 153 homicidios dolosos, según cifras preliminares del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y reportes de las fiscalías estatales.
El viernes se contabilizaron 54 asesinatos, el sábado 51 y el domingo 48. Los estados con mayor incidencia fueron Guanajuato, Guerrero, Baja California, Estado de México y Morelos. En varios casos se reportaron ejecuciones múltiples y ataques armados en zonas urbanas y carreteras.
Esta cifra se suma a los 348 homicidios dolosos reportados en la semana completa, lo que refleja la persistencia de la violencia en varias regiones del país.
Una cifra de 153 homicidios en solo tres días evidencia la magnitud del desafío que representa el control territorial frente al crimen organizado. A pesar de los discursos oficiales que destacan supuestos avances en materia de seguridad, la violencia letal sigue cobrando decenas de vidas cada fin de semana, muchas de ellas en disputas entre cárteles por plazas y rutas de trasiego. Cuando el promedio supera las 50 ejecuciones diarias, queda claro que la recuperación del monopolio legítimo de la fuerza por parte del Estado sigue siendo una asignatura pendiente. Las familias mexicanas merecen vivir en paz y con certeza de que sus autoridades priorizan la protección de la vida por encima de cualquier otra consideración. La efectividad de las estrategias de seguridad se mide en resultados concretos y en la reducción real de la violencia, no en narrativas que desplazan responsabilidades hacia el pasado.
