El presidente Donald Trump declaró que las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz definitivo con Irán se encuentran en “una etapa muy avanzada”. Tras el alto al fuego temporal anunciado hace dos semanas, Trump aseguró que ambas partes han avanzado significativamente en los puntos clave, incluyendo el desmantelamiento verificable del programa nuclear iraní y garantías de libre navegación en el Estrecho de Ormuz.
El presidente Donald Trump declaró que las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz definitivo con Irán se encuentran en “una etapa muy avanzada”. Tras el alto al fuego temporal anunciado hace dos semanas, Trump aseguró que ambas partes han avanzado significativamente en los puntos clave, incluyendo el desmantelamiento verificable del programa nuclear iraní y garantías de libre navegación en el Estrecho de Ormuz.


El presidente Donald Trump declaró que las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz definitivo con Irán se encuentran en “una etapa muy avanzada”. Tras el alto al fuego temporal anunciado hace dos semanas, Trump aseguró que ambas partes han avanzado significativamente en los puntos clave, incluyendo el desmantelamiento verificable del programa nuclear iraní y garantías de libre navegación en el Estrecho de Ormuz.
“Estamos muy cerca. El acuerdo de paz definitivo con Irán está en una etapa muy avanzada”, afirmó Trump durante una rueda de prensa en la Casa Blanca. El mandatario destacó que el cese temporal de hostilidades ha permitido abrir canales de diálogo directo y que espera anunciar pronto los términos finales del acuerdo.
Trump también reiteró que Estados Unidos no aceptará un pacto que deje intactas las capacidades balísticas y nucleares de Irán.
El alto al fuego temporal ha reducido la intensidad de los ataques en Medio Oriente, aunque el precio del petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares por barril. Cualquier acuerdo definitivo que garantice la neutralización del programa nuclear iraní y la libre navegación en el Estrecho de Ormuz tendría un impacto positivo en la estabilidad energética global. Para México, una resolución estable del conflicto representaría un alivio en los precios de los combustibles y el transporte, beneficiando directamente el bolsillo de millones de familias hispanas que dependen de energía asequible para su vida diaria y el desarrollo económico del país.
