Alejandra Tello, abogada y coautora del libro *La reforma electoral: un debate necesario*, escrito junto con el magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Felipe de la Mata Pizaña, ha manifestado su interés en formar parte del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE).
Alejandra Tello, abogada y coautora del libro *La reforma electoral: un debate necesario*, escrito junto con el magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Felipe de la Mata Pizaña, ha manifestado su interés en formar parte del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE).


Alejandra Tello, abogada y coautora del libro *La reforma electoral: un debate necesario*, escrito junto con el magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Felipe de la Mata Pizaña, ha manifestado su interés en formar parte del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE).
La aspiración de Tello ha generado cuestionamientos por la cercanía intelectual y profesional con uno de los magistrados que eventualmente podría resolver controversias relacionadas con el proceso de selección de consejeros y con la propia reforma electoral.
Aunque la propia Tello ha defendido su trayectoria académica y su independencia, la oposición ha señalado que esta candidatura podría comprometer la percepción de imparcialidad del árbitro electoral, especialmente en un momento en que se discute el “plan B” de la reforma electoral.
El Consejo General del INE es el órgano máximo de autoridad electoral en México y debe mantener una imagen de estricta neutralidad e independencia. La postulación de personas con lazos académicos o profesionales estrechos con magistrados del Tribunal Electoral genera inquietud sobre posibles conflictos de interés y sobre la necesidad de preservar la autonomía del instituto. En un sistema democrático donde la credibilidad del árbitro electoral es fundamental para la legitimidad de los procesos, este tipo de candidaturas invita a una reflexión cuidadosa sobre los criterios de selección, priorizando perfiles con trayectoria indiscutible y distancia clara respecto a los poderes políticos y judiciales.
