Elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional aseguraron más de 400 kilogramos de mercurio y material explosivo en una mina ilegal ubicada en el municipio de Aguililla, Michoacán, zona de fuerte influencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional aseguraron más de 400 kilogramos de mercurio y material explosivo en una mina ilegal ubicada en el municipio de Aguililla, Michoacán, zona de fuerte influencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).


Elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional aseguraron más de 400 kilogramos de mercurio y material explosivo en una mina ilegal ubicada en el municipio de Aguililla, Michoacán, zona de fuerte influencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El operativo se realizó en un predio de difícil acceso donde operaba un grupo dedicado a la extracción ilícita de oro. Además del mercurio —sustancia altamente tóxica utilizada en el proceso de amalgamación—, las autoridades decomisaron dinamita, mechas y detonadores, así como herramientas y maquinaria para la minería ilegal.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que el material fue puesto a disposición de las autoridades correspondientes y que se continúa con la búsqueda de los responsables de la operación clandestina.
La minería ilegal se ha convertido en una de las actividades más lucrativas y destructivas del crimen organizado en varias regiones de México. El uso de mercurio, una sustancia altamente tóxica que contamina ríos y suelos de manera irreversible, representa un grave riesgo ambiental y para la salud de las comunidades cercanas. En territorios controlados por grupos como el CJNG, estas operaciones no solo generan ganancias ilícitas, sino que también provocan deforestación, contaminación de mantos acuíferos y desplazamiento de poblaciones indígenas y campesinas. La persistencia de estas actividades evidencia la dificultad del Estado para ejercer soberanía efectiva en regiones donde el crimen organizado ha logrado sustituir parcialmente la autoridad legítima.
