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El Senado de la República aprobó en comisiones la reforma que permite a los trabajadores utilizar parte de sus subcuentas de vivienda del Infonavit y del Fondo de Ahorro para el Retiro (SAR) para construir o adquirir una vivienda propia.

El Senado de la República aprobó en comisiones la reforma que permite a los trabajadores utilizar parte de sus subcuentas de vivienda del Infonavit y del Fondo de Ahorro para el Retiro (SAR) para construir o adquirir una vivienda propia.

El Senado de la República aprobó en comisiones la reforma que permite a los trabajadores utilizar parte de sus subcuentas de vivienda del Infonavit y del Fondo de Ahorro para el Retiro (SAR) para construir o adquirir una vivienda propia.

La iniciativa, impulsada por Morena y sus aliados, autoriza el retiro de hasta el 30% de los recursos acumulados en la subcuenta de vivienda para fines de autoconstrucción o compra de casa habitación. Los senadores de la oposición advirtieron que la medida podría poner en riesgo el patrimonio de los trabajadores y generar un mayor déficit en los fondos de pensiones a largo plazo.

El dictamen fue turnado al pleno del Senado, donde se espera su aprobación en los próximos días antes de enviarse a la Cámara de Diputados.

El Infonavit y las subcuentas de vivienda forman parte del patrimonio de los trabajadores, acumulado con sus propias aportaciones y las de los patrones a lo largo de su vida laboral. Permitir el retiro anticipado de estos recursos, aunque responda a la legítima necesidad de vivienda, representa un riesgo para la estabilidad de los fondos de ahorro y para la capacidad futura de los trabajadores de contar con una pensión digna. En un país donde millones de familias enfrentan dificultades para acceder a una vivienda adecuada, pero también para garantizar su retiro, este tipo de reformas debe equilibrar cuidadosamente la urgencia habitacional con la protección del patrimonio a largo plazo. La experiencia internacional muestra que el uso indiscriminado de fondos de ahorro previsional para consumo o inversión inmediata suele generar déficits estructurales que terminan afectando a los propios trabajadores cuando llegan a la edad de retiro.