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La Casa Blanca confirmó que el plazo máximo de seis semanas establecido para la operación “Furia Épica” contra Irán sigue vigente. Al cumplirse 30 días de iniciada la ofensiva, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Brian Hughes, señaló que “el objetivo sigue siendo lograr una degradación significativa de las capacidades militares y nucleares de Irán en un tiempo razonable”, sin extender indefinidamente la campaña.

La Casa Blanca confirmó que el plazo máximo de seis semanas establecido para la operación “Furia Épica” contra Irán sigue vigente. Al cumplirse 30 días de iniciada la ofensiva, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Brian Hughes, señaló que “el objetivo sigue siendo lograr una degradación significativa de las capacidades militares y nucleares de Irán en un tiempo razonable”, sin extender indefinidamente la campaña.

La Casa Blanca confirmó que el plazo máximo de seis semanas establecido para la operación “Furia Épica” contra Irán sigue vigente. Al cumplirse 30 días de iniciada la ofensiva, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Brian Hughes, señaló que “el objetivo sigue siendo lograr una degradación significativa de las capacidades militares y nucleares de Irán en un tiempo razonable”, sin extender indefinidamente la campaña.

Hughes reiteró que Estados Unidos no busca una guerra prolongada, pero advirtió que el plazo podría ajustarse si Irán mantiene acciones provocadoras o bloqueos en el Estrecho de Ormuz. “Seguimos evaluando diariamente la situación, pero el marco temporal original se mantiene”, agregó.

La operación “Furia Épica” ha sido una de las campañas militares más intensas de los últimos años, con miles de objetivos atacados y un costo que ya supera los 11 mil millones de dólares. El conflicto ha elevado el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, generando presiones inflacionarias que impactan directamente en economías como la mexicana, altamente dependiente de importaciones de combustibles. Mantener un plazo acotado responde a la necesidad de evitar una guerra de desgaste, aunque la complejidad del escenario iraní y la respuesta del régimen de Teherán seguirán determinando si se cumple o se extiende el cronograma inicial.