Durante un mitin de la presidenta Claudia Sheinbaum en el municipio de Pachuca, Hidalgo, un grupo de ciudadanos irrumpió con pancartas para denunciar el grave desabasto de medicamentos en hospitales públicos de la entidad.
Durante un mitin de la presidenta Claudia Sheinbaum en el municipio de Pachuca, Hidalgo, un grupo de ciudadanos irrumpió con pancartas para denunciar el grave desabasto de medicamentos en hospitales públicos de la entidad.


Durante un mitin de la presidenta Claudia Sheinbaum en el municipio de Pachuca, Hidalgo, un grupo de ciudadanos irrumpió con pancartas para denunciar el grave desabasto de medicamentos en hospitales públicos de la entidad.
Los manifestantes, principalmente pacientes con enfermedades crónicas y familiares de enfermos oncológicos, reclamaron la falta de fármacos esenciales como quimioterapias, insulina y medicamentos para enfermedades cardiovasculares. “Mientras usted habla, nuestros familiares se mueren sin medicinas”, se escuchó en el lugar.
Sheinbaum reconoció el problema, pero lo atribuyó a “rezagos heredados” y prometió que su gobierno lo resolverá “pronto”. Sin embargo, los denunciantes señalaron que el desabasto persiste desde hace varios meses en varias regiones del estado.
El desabasto de medicamentos en instituciones públicas ha sido una de las quejas más constantes y dolorosas de los últimos años, afectando especialmente a pacientes con cáncer, diabetes e hipertensión. Que esta situación se visibilice en medio de un acto político del más alto nivel pone en evidencia las prioridades: mientras se realizan eventos de proselitismo, miles de mexicanos enfrentan la incertidumbre de no recibir tratamientos vitales. En un sistema de salud que debería proteger a los más vulnerables, la persistencia del desabasto refleja fallas estructurales que no se resuelven con promesas, sino con una gestión eficiente y transparente de los recursos públicos. Las familias mexicanas merecen atención médica oportuna y confiable, no discursos que desplacen responsabilidades.
