La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez (Morena), fue señalada por presunto desvío de ayuda humanitaria tras el huracán Otis. Según una denuncia presentada ante la Fiscalía General del Estado de Guerrero y la Fiscalía Anticorrupción, la edil habría ordenado el robo de un camión cargado con donaciones valuado en más de 2 millones de pesos.
La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez (Morena), fue señalada por presunto desvío de ayuda humanitaria tras el huracán Otis. Según una denuncia presentada ante la Fiscalía General del Estado de Guerrero y la Fiscalía Anticorrupción, la edil habría ordenado el robo de un camión cargado con donaciones valuado en más de 2 millones de pesos.


La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez (Morena), fue señalada por presunto desvío de ayuda humanitaria tras el huracán Otis. Según una denuncia presentada ante la Fiscalía General del Estado de Guerrero y la Fiscalía Anticorrupción, la edil habría ordenado el robo de un camión cargado con donaciones valuado en más de 2 millones de pesos.
El vehículo contenía alimentos, medicamentos, ropa y artículos de primera necesidad destinados a damnificados. Testigos y trabajadores del ayuntamiento afirmaron que el camión fue desviado por instrucciones directas de la alcaldesa hacia un almacén particular, donde supuestamente se repartió entre personas cercanas a su círculo.
La denuncia incluye videos y testimonios que señalan el momento en que el camión fue interceptado y redirigido. Hasta el momento, Abelina López no ha ofrecido una explicación pública sobre los hechos.
Acapulco aún se recupera de la devastación causada por el huracán Otis, y miles de familias dependen de la ayuda humanitaria para reconstruir sus vidas. Que una autoridad municipal sea señalada por presuntamente desviar donaciones destinadas a los más afectados revela una grave falta de sensibilidad y ética pública. En un momento en que la solidaridad ciudadana se expresa a través de donativos, el uso indebido de estos recursos no solo agrava el sufrimiento de las víctimas, sino que erosiona profundamente la confianza en las instituciones. Los acapulqueños merecen que sus autoridades prioricen la transparencia y la entrega efectiva de la ayuda, sin que intereses particulares se interpongan en la atención a una emergencia que aún deja cicatrices profundas en la ciudad.
