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Pemex confirmó que el derrame de hidrocarburos originado en la plataforma Akal-C, en la Sonda de Campeche, ha generado una mancha que se extiende por más de 630 kilómetros cuadrados en el Golfo de México.

Pemex confirmó que el derrame de hidrocarburos originado en la plataforma Akal-C, en la Sonda de Campeche, ha generado una mancha que se extiende por más de 630 kilómetros cuadrados en el Golfo de México.

Pemex confirmó que el derrame de hidrocarburos originado en la plataforma Akal-C, en la Sonda de Campeche, ha generado una mancha que se extiende por más de 630 kilómetros cuadrados en el Golfo de México. La empresa detalló que la fuga se detectó el 17 de marzo de 2026 durante maniobras de mantenimiento en un ducto submarino, y que el volumen estimado es de aproximadamente 1,200 barriles de crudo. Brigadas de contención y buques especializados trabajan en la zona para mitigar el avance de la mancha, aunque las condiciones climáticas y las corrientes marinas han complicado las labores.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) supervisan el incidente, mientras pescadores de comunidades costeras de Campeche y Tabasco reportan preocupación por el impacto en sus zonas de captura.

El Golfo de México ha sido escenario de múltiples derrames significativos en las últimas dos décadas, muchos vinculados a infraestructura antigua y a la falta de inversión sostenida en mantenimiento preventivo. En un país donde la actividad petrolera representa cerca del 5 % del PIB y sostiene miles de empleos directos e indirectos en regiones costeras, estos episodios afectan directamente a comunidades pesqueras e indígenas que dependen del mar para su subsistencia. La extensión de la mancha actual recuerda que la seguridad operativa y la protección ambiental deben ser prioridades ineludibles en una industria estratégica, para evitar que los costos recaigan una vez más en los habitantes de las zonas más vulnerables.