La delegada de Programas para el Bienestar en Poza Rica, Veracruz, María de los Ángeles “N”, reconoció que su hermano fue detenido por elementos de la Guardia Nacional en el aeropuerto de Poza Rica cuando transportaba maletas con más de 40 kilos de marihuana y varias dosis de cocaína.
La delegada de Programas para el Bienestar en Poza Rica, Veracruz, María de los Ángeles “N”, reconoció que su hermano fue detenido por elementos de la Guardia Nacional en el aeropuerto de Poza Rica cuando transportaba maletas con más de 40 kilos de marihuana y varias dosis de cocaína.


La delegada de Programas para el Bienestar en Poza Rica, Veracruz, María de los Ángeles “N”, reconoció que su hermano fue detenido por elementos de la Guardia Nacional en el aeropuerto de Poza Rica cuando transportaba maletas con más de 40 kilos de marihuana y varias dosis de cocaína.
La funcionaria morenista, visiblemente afectada, declaró ante medios locales: “Me duele mucho lo que está pasando, es mi hermano, pero yo no tengo nada que ver”. La detención ocurrió cuando el hermano de la delegada intentaba abordar un vuelo con destino a la Ciudad de México. Las maletas contenían droga oculta en doble fondo.
La Fiscalía General de la República ya inició una carpeta de investigación contra el detenido por delitos contra la salud, mientras se analiza si existe alguna relación o beneficio para la funcionaria por su cargo público.
Este caso se suma a una serie de señalamientos que involucran a funcionarios y familiares cercanos de la 4T en presuntos delitos relacionados con el narcotráfico. En un estado como Veracruz, donde el crimen organizado ha mantenido una fuerte presencia durante años, la detención de un familiar directo de una delegada del Bienestar genera dudas sobre la rigurosidad en los procesos de selección y supervisión de personal en programas sociales que manejan recursos públicos millonarios. La frase “me duele” de la funcionaria refleja el conflicto personal, pero también pone de manifiesto la necesidad de que los servidores públicos mantengan una separación clara entre sus responsabilidades institucionales y sus vínculos familiares, especialmente en regiones altamente vulnerables al crimen organizado.
