Funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos afirmaron que el proceso de transición política en Cuba hacia un régimen no comunista se está dando en “cámara lenta”, pero con señales cada vez más claras de debilitamiento interno.
Funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos afirmaron que el proceso de transición política en Cuba hacia un régimen no comunista se está dando en “cámara lenta”, pero con señales cada vez más claras de debilitamiento interno.


Funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos afirmaron que el proceso de transición política en Cuba hacia un régimen no comunista se está dando en “cámara lenta”, pero con señales cada vez más claras de debilitamiento interno. En una conferencia de prensa el 18 de marzo de 2026, un alto cargo del Buró de Asuntos del Hemisferio Occidental señaló que la apertura anunciada para permitir inversiones de la diáspora cubana en el sector privado representa “un reconocimiento tácito de que el modelo actual no es sostenible”, aunque el ritmo de los cambios sigue siendo muy gradual y controlado por La Habana.
La declaración se produce en medio de la crisis energética y alimentaria que afecta a la isla, con apagones que cubren hasta el 80% del territorio y una economía que depende en gran medida de remesas y ayuda externa. Washington mantiene su política de sanciones y presión diplomática, pero descarta intervenciones directas y apuesta por que la evolución interna —combinada con el aislamiento regional— termine por forzar una apertura más profunda.
Cuba acumula más de seis décadas bajo un sistema centralizado que ha generado un PIB per cápita estancado y una emigración masiva —más de 7.7 millones de personas han salido desde 2015 según la ONU—. Mientras el régimen busca captar capital de su diáspora para sobrevivir, la expresión “cámara lenta” refleja la percepción en Washington de que el cambio real solo llegará cuando el modelo actual sea insostenible por completo, un proceso que podría prolongarse si persisten apoyos externos que prolonguen su agonía económica sin forzar una verdadera apertura política y económica.
