logo.png
logo.png

La policía británica arrestó a Andrew Mountbatten-Windsor, anteriormente conocido como Príncipe Andrew, el 19 de febrero de 2026, en su cumpleaños número 66, por sospecha de mala conducta en cargo público.

La policía británica arrestó a Andrew Mountbatten-Windsor, anteriormente conocido como Príncipe Andrew, el 19 de febrero de 2026, en su cumpleaños número 66, por sospecha de mala conducta en cargo público.

La policía británica arrestó a Andrew Mountbatten-Windsor, anteriormente conocido como Príncipe Andrew, el 19 de febrero de 2026, en su cumpleaños número 66, por sospecha de mala conducta en cargo público. Esta detención surge tras revelaciones en millones de documentos del caso Jeffrey Epstein, donde se alega que el ex royal compartió informes comerciales confidenciales del Reino Unido con el fallecido delincuente sexual durante su rol como enviado comercial en 2010. Bajo la ley británica, este delito conlleva una pena máxima de cadena perpetua.

Mountbatten-Windsor, hermano del Rey Carlos III, fue despojado de sus títulos reales en 2025 debido a sus vínculos con Epstein. Ha negado repetidamente cualquier irregularidad, aunque resolvió una demanda civil con una víctima de Epstein. El Palacio de Buckingham emitió un comunicado apoyando un proceso legal justo, mientras el Rey expresó que "la ley debe seguir su curso".

En contexto, este caso resalta las ramificaciones duraderas del escándalo Epstein, que involucra a figuras prominentes y subraya la importancia de mantener la integridad de instituciones tradicionales frente a acusaciones que pueden erosionar la confianza pública. La monarquía británica, pilar de estabilidad histórica, enfrenta desafíos que demandan transparencia para preservar su rol en una sociedad moderna.