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El gobierno federal, a través de la Secretaría de Salud y laboratorios del sector público, ha adquirido medicamentos por un monto superior a los 227 millones de pesos a entidades controladas por el régimen cubano durante los primeros meses de la administración de Claudia Sheinbaum.

El gobierno federal, a través de la Secretaría de Salud y laboratorios del sector público, ha adquirido medicamentos por un monto superior a los 227 millones de pesos a entidades controladas por el régimen cubano durante los primeros meses de la administración de Claudia Sheinbaum.

El gobierno federal, a través de la Secretaría de Salud y laboratorios del sector público, ha adquirido medicamentos por un monto superior a los 227 millones de pesos a entidades controladas por el régimen cubano durante los primeros meses de la administración de Claudia Sheinbaum.

Según documentos oficiales de compras consolidadas, los contratos incluyen la adquisición de interferón, vacunas y otros productos farmacéuticos fabricados en la isla, a pesar de las dudas persistentes sobre su calidad, eficacia y los controles sanitarios rigurosos que exigen las normas mexicanas. Parte de estas compras se han realizado sin licitación pública abierta, argumentando “emergencia sanitaria” y “cooperación bilateral”.

La información fue revelada por una revisión de contratos publicados en la plataforma Compranet y confirmada por fuentes de la propia Secretaría de Salud.

Esta compra millonaria se realiza mientras el sistema de salud mexicano enfrenta desabasto crónico de medicamentos básicos y oncológicos para la población, y en un momento en que Cuba mantiene una de las economías más cerradas y centralizadas del continente, con graves limitaciones en su capacidad productiva real. Destinar recursos públicos mexicanos a un régimen que ha mostrado históricamente opacidad en sus procesos de fabricación farmacéutica y que prioriza el control político sobre la transparencia sanitaria, genera cuestionamientos legítimos sobre el orden de prioridades y la conveniencia de fortalecer económicamente a un sistema que ha demostrado incapacidad para satisfacer las necesidades básicas de su propio pueblo.