logo.png
logo.png

Colectivos de búsqueda de personas desaparecidas localizaron 317 huesos humanos en un predio ubicado en la zona del Lago de Chalco, en el municipio de Chalco, Estado de México. El descubrimiento se realizó durante una jornada de búsqueda independiente realizada este 20 de marzo de 2026.

Colectivos de búsqueda de personas desaparecidas localizaron 317 huesos humanos en un predio ubicado en la zona del Lago de Chalco, en el municipio de Chalco, Estado de México. El descubrimiento se realizó durante una jornada de búsqueda independiente realizada este 20 de marzo de 2026.

Colectivos de búsqueda de personas desaparecidas localizaron 317 huesos humanos en un predio ubicado en la zona del Lago de Chalco, en el municipio de Chalco, Estado de México. El descubrimiento se realizó durante una jornada de búsqueda independiente realizada este 20 de marzo de 2026.

Los restos óseos, que presentan signos de haber sido expuestos a condiciones ambientales por un periodo prolongado, fueron encontrados dispersos en un área de difícil acceso. Los colectivos informaron que algunos huesos muestran evidencia de violencia y posible desmembramiento. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México acudió al sitio para realizar las diligencias correspondientes y trasladar los restos al Servicio Médico Forense para su análisis e identificación.

Hasta el momento no se han reportado detenciones relacionadas con este hallazgo.

El Estado de México continúa siendo una de las entidades con mayor número de desapariciones y fosas clandestinas en el país. La zona del Lago de Chalco, caracterizada por su difícil acceso y su proximidad a áreas urbanas densamente pobladas, se ha convertido en un sitio recurrente para la disposición ilegal de restos humanos. El trabajo incansable de los colectivos de búsqueda, que nuevamente tuvieron que actuar ante la insuficiencia de las búsquedas oficiales, pone de manifiesto la magnitud de una crisis humanitaria que sigue cobrando vidas y dejando miles de familias en la incertidumbre y el dolor permanente. Este nuevo hallazgo refuerza la urgente necesidad de una estrategia nacional efectiva que priorice la verdad y la justicia por encima de cualquier consideración política.