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Colectivos de búsqueda de desaparecidos en Jalisco denunciaron el hallazgo de nuevos fragmentos óseos y prendas de vestir en el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, un año después del descubrimiento inicial de miles de evidencias en marzo de 2025.

Colectivos de búsqueda de desaparecidos en Jalisco denunciaron el hallazgo de nuevos fragmentos óseos y prendas de vestir en el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, un año después del descubrimiento inicial de miles de evidencias en marzo de 2025.

Colectivos de búsqueda de desaparecidos en Jalisco denunciaron el hallazgo de nuevos fragmentos óseos y prendas de vestir en el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, un año después del descubrimiento inicial de miles de evidencias en marzo de 2025. Integrantes de Guerreros Buscadores ingresaron al predio y localizaron restos cerca de un pozo, criticando la ausencia de resguardo por parte de autoridades federales y estatales, lo que permite la alteración de la escena. “No había vigilancia, el sitio estaba abandonado”, acusaron, exigiendo avances en las investigaciones que involucran a 47 detenidos, incluyendo un exalcalde, y un avance forense del 64% según la FGR.

Los colectivos, que han presionado para esclarecer el caso vinculado a presuntos centros de reclutamiento criminal, reportaron los nuevos hallazgos hace dos semanas, pero insisten en que la omisión oficial retrasa la justicia para miles de familias.

En contexto, este episodio resalta cómo la persistente falta de coordinación institucional en zonas rurales de Jalisco perpetúa inseguridad, afectando directamente a comunidades que dependen de un estado de derecho firme para proteger vidas y patrimonios, en un país donde enfoques preventivos podrían haber mitigado tragedias acumuladas.