El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) emitió una circular interna dirigida a todo el personal de IMSS-Bienestar en la que prohíbe expresamente la entrega de medicamentos “no institucionales” a los pacientes.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) emitió una circular interna dirigida a todo el personal de IMSS-Bienestar en la que prohíbe expresamente la entrega de medicamentos “no institucionales” a los pacientes.


El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) emitió una circular interna dirigida a todo el personal de IMSS-Bienestar en la que prohíbe expresamente la entrega de medicamentos “no institucionales” a los pacientes.
La instrucción establece que solo podrán suministrarse fármacos adquiridos a través de los procesos oficiales de compra consolidada del instituto, y que cualquier medicamento proveniente de donaciones, compras particulares o de otros gobiernos deberá ser rechazado o devuelto.
La medida se toma en medio de la persistente crisis de desabasto de medicamentos oncológicos y de alto especialidad que afecta a miles de pacientes en el sector público. Funcionarios del IMSS justificaron la circular argumentando que buscan “garantizar la calidad y trazabilidad” de los fármacos.
El IMSS-Bienestar atiende a millones de mexicanos en comunidades rurales y de escasos recursos que dependen casi exclusivamente de esta institución para recibir atención médica y medicamentos. La prohibición de entregar cualquier fármaco que no provenga de las compras oficiales del instituto, en un contexto de desabasto crónico de medicinas contra el cáncer y otras enfermedades graves, genera preocupación entre pacientes y médicos. Cuando las instituciones priorizan el control administrativo por encima de la vida de las personas, se corre el riesgo de que miles de enfermos queden sin tratamiento oportuno. La salud de los mexicanos, especialmente de los más vulnerables, debe estar por encima de cualquier restricción burocrática. La población espera que el sistema público garantice el acceso efectivo a los medicamentos necesarios, sin que formalismos institucionales terminen convirtiéndose en obstáculos para salvar vidas.
