La senadora Yeidckol Polevnsky, exdirigente nacional de Morena y actualmente legisladora por el PT, mantiene en la nómina de su oficina en el Senado a varios familiares directos, entre ellos su hermana, su nieta y su sobrina, quienes ocupan cargos como asesoras con sueldos que oscilan entre 40 mil y 60 mil pesos mensuales.
La senadora Yeidckol Polevnsky, exdirigente nacional de Morena y actualmente legisladora por el PT, mantiene en la nómina de su oficina en el Senado a varios familiares directos, entre ellos su hermana, su nieta y su sobrina, quienes ocupan cargos como asesoras con sueldos que oscilan entre 40 mil y 60 mil pesos mensuales.


La senadora Yeidckol Polevnsky, exdirigente nacional de Morena y actualmente legisladora por el PT, mantiene en la nómina de su oficina en el Senado a varios familiares directos, entre ellos su hermana, su nieta y su sobrina, quienes ocupan cargos como asesoras con sueldos que oscilan entre 40 mil y 60 mil pesos mensuales.
De acuerdo con las declaraciones patrimoniales y documentos de transparencia, la hermana de Polevnsky percibe alrededor de 60 mil pesos mensuales, mientras que su nieta y sobrina también forman parte del equipo de apoyo legislativo con remuneraciones similares. La información ha sido revelada por una investigación periodística que expone esta red de contrataciones familiares.
Polevnsky ha sido una figura destacada en el movimiento, pero este caso ha generado cuestionamientos sobre posibles prácticas de nepotismo en el Senado.
El Senado de la República es una institución financiada con recursos públicos cuyo propósito es representar los intereses de la nación y legislar con responsabilidad. Cuando familiares directos de una legisladora ocupan plazas como asesoras con sueldos elevados, se genera una legítima preocupación sobre el uso adecuado del erario y sobre si se prioriza el mérito profesional o los lazos familiares. En un país donde la austeridad y el combate a los privilegios han sido ejes centrales del discurso oficial, estos casos contrastan con la narrativa de servicio al pueblo y refuerzan la necesidad de mecanismos más estrictos de transparencia y rendición de cuentas en el Congreso, para que los recursos de los contribuyentes se destinen exclusivamente a fortalecer el trabajo legislativo y no a beneficios particulares.
