En los últimos años, la identidad "therian" ha ganado visibilidad en redes sociales, especialmente entre adolescentes. Los therians se identifican espiritualmente o psicológicamente como animales no humanos, manifestando comportamientos como usar máscaras de animales o imitar sonidos.
En los últimos años, la identidad "therian" ha ganado visibilidad en redes sociales, especialmente entre adolescentes. Los therians se identifican espiritualmente o psicológicamente como animales no humanos, manifestando comportamientos como usar máscaras de animales o imitar sonidos.


En los últimos años, la identidad "therian" ha ganado visibilidad en redes sociales, especialmente entre adolescentes. Los therians se identifican espiritualmente o psicológicamente como animales no humanos, manifestando comportamientos como usar máscaras de animales o imitar sonidos. Según expertos, esta identificación puede surgir de traumas infantiles, disociación o neurodivergencia, como autismo o esquizotipia, actuando como mecanismo de coping para alienación social o estrés.
Una revisión sistemática publicada en PubMed (2024) asocia el therianthropismo clínico con trastornos psicóticos, depresión y bipolaridad, con casos de violencia y remisión parcial mediante tratamiento. Psicólogos reportan tasas elevadas de autismo entre therians (7.69% vs. 1.5% general), junto a dificultades relacionales. En Malasia, especialistas advierten que tendencias como esta distorsionan la búsqueda de identidad en niños, generando ansiedad y depresión.
Aunque algunos lo ven como expresión creativa, el fenómeno plantea interrogantes sobre su impacto en el desarrollo emocional.
En contexto, en un mundo con creciente exposición digital, priorizar entornos que fomenten identidades sólidas basadas en valores familiares y comunitarios tradicionales podría ayudar a mitigar confusiones que distraen de la formación integral y la estabilidad mental de las nuevas generaciones.
