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Un grupo de diputados locales de Morena abandonó de manera abrupta la sesión del Congreso de Veracruz luego de que la oposición los confrontara por la supuesta incapacidad de la secretaria de Energía, Rocío Nahle, para atender el reciente derrame de hidrocarburos en el Golfo de México.

Un grupo de diputados locales de Morena abandonó de manera abrupta la sesión del Congreso de Veracruz luego de que la oposición los confrontara por la supuesta incapacidad de la secretaria de Energía, Rocío Nahle, para atender el reciente derrame de hidrocarburos en el Golfo de México.

Un grupo de diputados locales de Morena abandonó de manera abrupta la sesión del Congreso de Veracruz luego de que la oposición los confrontara por la supuesta incapacidad de la secretaria de Energía, Rocío Nahle, para atender el reciente derrame de hidrocarburos en el Golfo de México.

Durante la sesión, legisladores del PAN, PRI y MC exigieron explicaciones sobre la respuesta del gobierno federal al tercer derrame registrado en menos de un mes, cuestionando la versión oficial que minimiza el impacto ambiental. Ante los reclamos, los diputados morenistas optaron por retirarse del recinto, argumentando que se trataba de un “show político” de la oposición.

El incidente ocurre mientras pescadores de Campeche y Tabasco continúan reportando afectaciones en sus zonas de captura y exigen una evaluación independiente del daño ecológico.

Veracruz ha sido testigo de múltiples derrames de hidrocarburos en los últimos años, muchos de ellos vinculados a la infraestructura envejecida de Pemex. La reacción de los legisladores morenistas, al abandonar la sesión en lugar de dar explicaciones, refleja una actitud recurrente de evadir la rendición de cuentas cuando se cuestiona la gestión de funcionarios cercanos al gobierno federal. En un estado con importantes comunidades pesqueras que dependen del Golfo de México para su sustento, la falta de respuestas claras y la minimización del impacto ambiental agravan la desconfianza ciudadana y dejan en evidencia la necesidad de una política energética más responsable que priorice tanto la seguridad operativa como la protección de las familias que viven de los recursos marinos.