Dos buques de la Armada de México atracaron en La Habana el 28 de febrero de 2026 con 1,193 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo frijol y leche en polvo, enviados por el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Dos buques de la Armada de México atracaron en La Habana el 28 de febrero de 2026 con 1,193 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo frijol y leche en polvo, enviados por el gobierno de Claudia Sheinbaum.


Dos buques de la Armada de México atracaron en La Habana el 28 de febrero de 2026 con 1,193 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo frijol y leche en polvo, enviados por el gobierno de Claudia Sheinbaum. Este es el segundo cargamento en menos de un mes, tras el de 814 toneladas del 8 de febrero, destinado a paliar la escasez de alimentos y productos básicos en la isla caribeña, agravada por apagones y problemas logísticos.
La presidenta Sheinbaum ha optado por esta vía de apoyo mientras evalúa reanudar envíos de petróleo, suspendidos ante amenazas de aranceles por parte de Estados Unidos bajo Donald Trump, quien busca cortar suministros energéticos al régimen cubano. México, que proveía alrededor de 19,200 barriles diarios hasta septiembre de 2025, prioriza ahora el diálogo diplomático para evitar impactos económicos bilaterales.
Por muchos años, concretamente desde que Morena llegó al poder, ha existido una relación bilateral desequilibrada entre México y Cuba. Aún no está claro por qué el gobierno mexicano compromete tantos recursos necesarios en territorio nacional, en orden de mantener a una dictadura. Las dependencias prolongadas en sistemas centralizados son peligrosas, pueden perpetuar inestabilidades que afectan no solo a los receptores, sino también a naciones proveedoras como México, cuyo erario y recursos podrían enfocarse en fortalecer la autosuficiencia interna.
