Elementos del Ejército Mexicano impidieron el acceso de periodistas y reporteros a la refinería Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, tras el reciente incendio registrado en la instalación.
Elementos del Ejército Mexicano impidieron el acceso de periodistas y reporteros a la refinería Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, tras el reciente incendio registrado en la instalación.


Elementos del Ejército Mexicano impidieron el acceso de periodistas y reporteros a la refinería Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, tras el reciente incendio registrado en la instalación.
De acuerdo con varios medios de comunicación presentes en el lugar, soldados con el rostro cubierto y sin identificación visible bloquearon el acceso a la zona de prensa, argumentando “órdenes superiores” y “motivos de seguridad nacional”. Los reporteros fueron obligados a retirarse a varios cientos de metros del perímetro, impidiéndoles documentar los daños y las labores de contención.
Organizaciones defensoras de la libertad de expresión condenaron el hecho como un acto de censura y restricción al derecho a informar, especialmente grave por tratarse de una obra pública financiada con recursos de todos los mexicanos.
La Secretaría de la Defensa Nacional no ha emitido una explicación oficial sobre la restricción al trabajo periodístico.
La refinería Dos Bocas ha sido uno de los proyectos más cuestionados de la administración anterior, con múltiples incidentes operativos, incendios y dudas sobre su eficiencia real. La decisión de restringir el acceso de la prensa a una instalación estratégica financiada con dinero público genera preocupación sobre la transparencia en el manejo de megaproyectos energéticos. En un país donde la rendición de cuentas y el derecho a la información son pilares del sistema democrático, este tipo de acciones por parte de las fuerzas armadas refuerzan la percepción de opacidad y limitan la capacidad ciudadana de conocer la verdadera situación de obras que representan una inversión multimillonaria del erario nacional.
