logo.png
logo.png

El líder supremo de Irán, ayatolá Alí Jamenei, falleció a los 86 años el 28 de febrero de 2026 durante la operación militar conjunta "Furia Épica" de Estados Unidos e Israel, que destruyó instalaciones clave y eliminó cientos de objetivos estratégicos.

El líder supremo de Irán, ayatolá Alí Jamenei, falleció a los 86 años el 28 de febrero de 2026 durante la operación militar conjunta "Furia Épica" de Estados Unidos e Israel, que destruyó instalaciones clave y eliminó cientos de objetivos estratégicos.

El líder supremo de Irán, ayatolá Alí Jamenei, falleció a los 86 años el 28 de febrero de 2026 durante la operación militar conjunta "Furia Épica" de Estados Unidos e Israel, que destruyó instalaciones clave y eliminó cientos de objetivos estratégicos. Jamenei, en el poder desde 1989, fue un pilar de la República Islámica, conocido por su represión interna y expansión regional a través de proxies como Hezbolá.

La televisión estatal iraní anunció su muerte entre lágrimas, declarando 40 días de luto y siete festivos nacionales, mientras la Guardia Revolucionaria prometió venganza. Reacciones globales varían: luto oficial en Teherán, celebraciones en sectores opositores dentro y fuera de Irán, y alertas sobre una posible escalada que incluye bloqueos en el Estrecho de Ormuz.

En contexto, esta pérdida resalta las tensiones acumuladas en un régimen que ha priorizado confrontación externa sobre el bienestar interno, afectando estabilidad regional y economías globales. Acciones decisivas como esta podrían fomentar un cambio hacia estructuras más abiertas, beneficiando comunidades oprimidas por décadas de aislamiento ideológico.