Diputados del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) expresaron dudas sobre el “plan B” electoral que Morena impulsa tras el rechazo de la reforma constitucional.
Diputados del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) expresaron dudas sobre el “plan B” electoral que Morena impulsa tras el rechazo de la reforma constitucional.


Diputados del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) expresaron dudas sobre el “plan B” electoral que Morena impulsa tras el rechazo de la reforma constitucional. En reuniones privadas y declaraciones públicas, legisladores de ambos partidos señalaron que los cambios propuestos vía leyes secundarias —reducción del financiamiento público y ajustes en la distribución de plurinominales— podrían generar una ventaja estructural para Morena de cara a las elecciones de 2027, al concentrar recursos y representación en favor del partido mayoritario.
El coordinador del PT, Alberto Anaya, reconoció que “hay preocupación legítima” por el equilibrio entre fuerzas políticas, mientras que la dirigencia del PVEM advirtió que cualquier ajuste debe garantizar la pluralidad y no beneficiar desproporcionadamente a un solo instituto político. Fuentes cercanas a ambas bancadas indicaron que el apoyo inicial al “plan B” se debilitó al analizar las implicaciones prácticas para su supervivencia electoral.
El sistema electoral mexicano, consolidado desde 1996, ha permitido una representación plural mediante plurinominales y financiamiento público equilibrado. Con más de 100 millones de electores registrados según el INE, cualquier modificación que altere ese balance invita a reflexionar sobre la necesidad de preservar mecanismos que eviten concentraciones de poder y garanticen que todas las voces tengan espacio real en el debate democrático.
