logo.png
logo.png

Autoridades de Sinaloa confirmaron el rescate con vida del segundo trabajador atrapado en la mina colapsada en el municipio de Concordia. El minero, identificado como Jesús “N”, fue extraído con vida después de 13 días bajo los escombros, aunque presenta deshidratación severa y lesiones en las extremidades. Fue trasladado de inmediato a un hospital en Culiacán para su estabilización.

Autoridades de Sinaloa confirmaron el rescate con vida del segundo trabajador atrapado en la mina colapsada en el municipio de Concordia. El minero, identificado como Jesús “N”, fue extraído con vida después de 13 días bajo los escombros, aunque presenta deshidratación severa y lesiones en las extremidades. Fue trasladado de inmediato a un hospital en Culiacán para su estabilización.

Autoridades de Sinaloa confirmaron el rescate con vida del segundo trabajador atrapado en la mina colapsada en el municipio de Concordia. El minero, identificado como Jesús “N”, fue extraído con vida después de 13 días bajo los escombros, aunque presenta deshidratación severa y lesiones en las extremidades. Fue trasladado de inmediato a un hospital en Culiacán para su estabilización.

Con este rescate, suman dos los trabajadores salvados. Sin embargo, aún permanecen atrapados otros dos mineros, por lo que las labores de búsqueda continúan de manera ininterrumpida con apoyo de personal especializado de la Secretaría de la Defensa Nacional y Protección Civil.

El derrumbe ocurrió el pasado 7 de marzo en una mina ilegal de la zona serrana, donde operaba un grupo de 10 trabajadores sin las medidas de seguridad adecuadas.

Este tipo de accidentes en minas ilegales o con deficientes condiciones de seguridad son lamentablemente recurrentes en la sierra de Sinaloa, donde el crimen organizado ejerce control territorial y muchas actividades extractivas operan al margen de la ley. La lentitud en los rescates y la precariedad de las condiciones de trabajo reflejan no solo fallas en materia de seguridad laboral, sino también la dificultad del Estado para ejercer soberanía efectiva en regiones dominadas por grupos criminales. Cada día que pasan los trabajadores atrapados representa una prueba dolorosa para sus familias y un recordatorio de que la ausencia de Estado de derecho cobra vidas inocentes en comunidades que merecen protección y oportunidades dignas.