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La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su respaldo público a Marcelo Ebrard tras el escándalo por el uso de la residencia oficial de la embajada de México en Londres como alojamiento privado para su hijo durante seis meses, con todos los gastos cubiertos por el erario.

La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su respaldo público a Marcelo Ebrard tras el escándalo por el uso de la residencia oficial de la embajada de México en Londres como alojamiento privado para su hijo durante seis meses, con todos los gastos cubiertos por el erario.

La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su respaldo público a Marcelo Ebrard tras el escándalo por el uso de la residencia oficial de la embajada de México en Londres como alojamiento privado para su hijo durante seis meses, con todos los gastos cubiertos por el erario.

“Marcelo es un hombre honesto y un gran servidor público. No permitiremos que lo ataquen con fines políticos”, declaró Sheinbaum durante un evento en Palacio Nacional. La mandataria minimizó el caso y lo calificó como un “asunto personal” resuelto dentro de las normas diplomáticas.

El hijo de Ebrard residió en la exclusiva mansión de Belgrave Square entre octubre de 2021 y abril de 2022, con servicios completos de limpieza, lavandería y alimentación pagados con recursos públicos.

Las residencias diplomáticas son patrimonio de todos los mexicanos y deben destinarse exclusivamente a funciones de representación del Estado, no como alojamiento privado de familiares de funcionarios. Que la más costosa de ellas haya sido utilizada durante medio año para beneficio personal, y que el respaldo presidencial se exprese sin mayores precisiones sobre el uso de recursos públicos, genera una legítima preocupación sobre la congruencia entre el discurso de austeridad y las prácticas reales. En un país donde millones de familias enfrentan dificultades económicas, este tipo de casos refuerza la percepción de que, para algunos cercanos al poder, las reglas parecen aplicarse de manera distinta. La transparencia y la rendición de cuentas estricta en el manejo de bienes públicos son fundamentales para preservar la confianza ciudadana.