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La zona arqueológica de Teotihuacán, uno de los principales atractivos turísticos de México, cerró el primer trimestre de 2026 con su peor cifra de visitantes extranjeros desde 2021. Según datos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la afluencia internacional cayó un 42 % respecto al mismo periodo de 2024.

La zona arqueológica de Teotihuacán, uno de los principales atractivos turísticos de México, cerró el primer trimestre de 2026 con su peor cifra de visitantes extranjeros desde 2021. Según datos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la afluencia internacional cayó un 42 % respecto al mismo periodo de 2024.

La zona arqueológica de Teotihuacán, uno de los principales atractivos turísticos de México, cerró el primer trimestre de 2026 con su peor cifra de visitantes extranjeros desde 2021. Según datos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la afluencia internacional cayó un 42 % respecto al mismo periodo de 2024.

El reciente tiroteo registrado en las inmediaciones de la Pirámide del Sol, que dejó tres muertos y varios heridos, ha generado alarma entre tour operadores y analistas del sector. Expertos consultados advierten que el incidente dificultará la recuperación del sitio, que ya venía afectada por la percepción de inseguridad en el Valle de México.

“Los visitantes internacionales son muy sensibles a estos eventos. Un tiroteo en un patrimonio de la humanidad como Teotihuacán puede tener un impacto prolongado”, señaló un analista turístico.

Teotihuacán no solo representa un tesoro cultural invaluable, sino también una importante fuente de ingresos y empleos para miles de familias en la región. Cuando un sitio de esta magnitud registra caídas históricas en su afluencia y se ve afectado por actos de violencia del crimen organizado, queda en evidencia la fragilidad de la estrategia de seguridad en zonas prioritarias para el turismo. La recuperación económica de estas áreas depende de la capacidad del Estado para garantizar orden y tranquilidad. Mientras persista la percepción de que el crimen organizado puede actuar con relativa impunidad incluso en espacios emblemáticos, será difícil atraer al turismo internacional que tanto necesita el país para generar desarrollo y bienestar en las comunidades locales.