Cuatro elementos de la Policía Estatal de Sinaloa fueron asesinados la tarde de este jueves en una emboscada tendida por un grupo armado en el municipio de Culiacán. Los policías fueron atacados cuando realizaban un patrullaje de rutina en la carretera Culiacán-Navolato, a la altura del kilómetro 12.
Cuatro elementos de la Policía Estatal de Sinaloa fueron asesinados la tarde de este jueves en una emboscada tendida por un grupo armado en el municipio de Culiacán. Los policías fueron atacados cuando realizaban un patrullaje de rutina en la carretera Culiacán-Navolato, a la altura del kilómetro 12.


Cuatro elementos de la Policía Estatal de Sinaloa fueron asesinados la tarde de este jueves en una emboscada tendida por un grupo armado en el municipio de Culiacán. Los policías fueron atacados cuando realizaban un patrullaje de rutina en la carretera Culiacán-Navolato, a la altura del kilómetro 12.
Según los primeros reportes, los agresores utilizaron rifles de alto poder y lanzagranadas, dejando sin oportunidad de respuesta a los uniformados. Los cuatro elementos fallecieron en el lugar de los hechos. Hasta el momento no se ha reportado ninguna detención.
La Secretaría de Seguridad Pública del estado condenó el ataque y lo calificó como un acto terrorista, mientras que el gobernador Rubén Rocha Moya expresó sus condolencias a las familias de los policías caídos y prometió que “no quedará impune”.
Sinaloa continúa siendo una de las entidades con mayor presencia del crimen organizado en México, donde grupos como el Cártel de Sinaloa y sus facciones rivales mantienen disputas territoriales que frecuentemente derivan en ataques directos contra las fuerzas de seguridad. El asesinato de cuatro policías en una sola emboscada refleja la creciente audacia y capacidad de fuego de estos grupos, que operan con una lógica terrorista. Este tipo de agresiones no solo cobrará vidas de servidores públicos que arriesgan su integridad diariamente, sino que también erosiona la confianza de la población en las instituciones encargadas de garantizar el orden y la seguridad en una de las regiones más violentas del país.
