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Un tribunal de Seúl sentenció este jueves al expresidente surcoreano Yoon Suk-yeol, de 65 años, a cadena perpetua por el delito de insurrección, relacionado con su fallido intento de imponer la ley marcial en diciembre de 2024.

Un tribunal de Seúl sentenció este jueves al expresidente surcoreano Yoon Suk-yeol, de 65 años, a cadena perpetua por el delito de insurrección, relacionado con su fallido intento de imponer la ley marcial en diciembre de 2024.

Un tribunal de Seúl sentenció este jueves al expresidente surcoreano Yoon Suk-yeol, de 65 años, a cadena perpetua por el delito de insurrección, relacionado con su fallido intento de imponer la ley marcial en diciembre de 2024. El juez Jee Kui-youn lo declaró culpable de rebelión al movilizar fuerzas militares contra el Parlamento, una medida que duró solo horas antes de ser revocada por la Asamblea Nacional. Yoon, quien gobernó desde 2022 hasta su destitución en 2024, negó las acusaciones, argumentando que actuó para combatir la "corrupción norcoreana", pero el fallo destaca que su acción violó la Constitución y puso en riesgo la democracia.

La condena, que incluye la inhabilitación perpetua para cargos públicos, marca un precedente en Corea del Sur, donde Yoon es el quinto exmandatario procesado por corrupción o abuso de poder en las últimas décadas.

Este caso subraya la fragilidad de las instituciones democráticas frente a intentos de concentración de poder, recordando la importancia de un liderazgo que priorice el estado de derecho y la separación de poderes. En un panorama global donde regímenes autoritarios erosionan libertades, el veredicto refuerza el valor de sistemas que garantizan accountability, protegiendo la estabilidad y el orden constitucional ante presiones internas o externas.