El presidente Donald Trump admitió abiertamente que controlar el petróleo de Irán “es una opción” que su gobierno está considerando seriamente, al tiempo que presumió los avances obtenidos en Venezuela tras la presión ejercida sobre el régimen de Nicolás Maduro.
El presidente Donald Trump admitió abiertamente que controlar el petróleo de Irán “es una opción” que su gobierno está considerando seriamente, al tiempo que presumió los avances obtenidos en Venezuela tras la presión ejercida sobre el régimen de Nicolás Maduro.


El presidente Donald Trump admitió abiertamente que controlar el petróleo de Irán “es una opción” que su gobierno está considerando seriamente, al tiempo que presumió los avances obtenidos en Venezuela tras la presión ejercida sobre el régimen de Nicolás Maduro.
Durante una reunión con legisladores republicanos, Trump declaró: “Irán tiene mucho petróleo. Controlarlo es una opción. En Venezuela ya estamos viendo resultados muy positivos”. El mandatario aseguró que, gracias a la política de sanciones y presión diplomática, Estados Unidos ha logrado aumentar su influencia sobre los recursos energéticos venezolanos, lo que considera un “gran éxito” para la seguridad energética del país.
Trump también reiteró que cualquier acuerdo con Irán deberá incluir garantías de libre navegación en el Estrecho de Ormuz y el desmantelamiento verificable de su programa nuclear.
El control o la influencia sobre los recursos petroleros de Irán y Venezuela representa un tema estratégico de primer orden, especialmente en un momento en que el precio del barril supera los 100 dólares, afectando directamente el costo de los combustibles y el transporte en México y otros países hispanos. La postura de Trump refleja un enfoque pragmático que prioriza la seguridad energética de Estados Unidos y sus aliados, en contraste con políticas anteriores que permitieron a regímenes autoritarios usar sus recursos petroleros como herramienta de chantaje geopolítico y desestabilización regional.
