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El presidente Donald Trump expresó su frustración con varios aliados tradicionales por no respaldar con mayor firmeza la operación militar “Furia Épica” contra Irán.

El presidente Donald Trump expresó su frustración con varios aliados tradicionales por no respaldar con mayor firmeza la operación militar “Furia Épica” contra Irán.

El presidente Donald Trump expresó su frustración con varios aliados tradicionales por no respaldar con mayor firmeza la operación militar “Furia Épica” contra Irán. En declaraciones desde la Casa Blanca, Trump señaló que “algunos socios prefieren quedarse mirando mientras nosotros hacemos el trabajo pesado”, en alusión a la falta de apoyo militar directo de países europeos y de la región que, según él, se benefician de la estabilidad energética que se busca garantizar con la ofensiva. El mandatario reiteró que Estados Unidos no busca una guerra prolongada, pero advirtió que “si Irán no detiene sus provocaciones, la respuesta será aún más contundente”.

Trump también confirmó que no hay avances significativos en las conversaciones diplomáticas indirectas con Teherán y descartó cualquier concesión mientras el régimen mantenga su programa nuclear y balístico. El Pentágono reportó que los ataques han destruido más del 85% de la capacidad de lanzamiento de misiles iraníes y gran parte de su flota naval.

La operación ha logrado objetivos estratégicos en menos de tres semanas, a un costo que supera los 11 mil millones de dólares según el Pentágono, pero ha elevado los precios del petróleo por encima de los 100 dólares el barril. En un escenario donde décadas de políticas permisivas hacia Teherán permitieron la acumulación de capacidades ofensivas, la postura firme de la actual administración recuerda que la seguridad energética global y la estabilidad regional dependen de respuestas decididas ante regímenes que priorizan el armamentismo sobre el bienestar de sus propios ciudadanos.